Entradas

Sin recibo

Imagen
Me has dejado con secuelas en el amor, y un pulso punzante que aprieta si vivo sin recordarte. Como una soga al corazón, que reniega de ver más allá del sentimiento y te superpone a la razón. Dubitativa entre los miles de motivos por los que dejarte ir, quise camuflarme tan indecisa de nunca llegar a decidir; y es porque lo quise, en lugar de pensarlo. Porque late el corazón en lugar de regurgitar una razón para tirar la toalla, que ya no cubre mi desnudez más allá de tu ausencia. Es verdad que he bailado al compás de otros aires de vuelo que no eran los tuyos, que ahora te has tornado huracán. Es cierto que he probado otros labios que no ofrecían garantía alguna de olvido (respecto a ti), y por ello decidí presentar el recibo semanas después, devolviendo un producto frustrado por mis propias expectativas; que antes de incorporarlas a mi ser eran tuyas. Todo lo que generaste cuando aún producías en lugar de reproducirte en recuerdo y no en certezas. Y tantas flechas que se me anclan en...

Souvenir sensorial

Imagen
Empiezo todos mis poemas con la esperanza de acabarlos sin referirme a ti más de la cuenta, porque ya me he acostumbrado a la vieja dinámica de proponerme escribir sin pensarte y que la tinta sangre tu nombre. Es más poético decir que le dueles a ella que a mí, y la verdad es que no comprendí cuánto te quería hasta llegar a contar veinte poemas en que, sin haberte nombrado, tu esencia se intuía. Algo así es el amor para una poetisa que piensa más de lo que siente, y no te haces una idea de cuánto te recuerdo cada vez que debería concentrarme en algo más, más productivo que emocional. De verdad que no lo sabes, y me apena. He estado a punto de tirar la brújula que me llevó de vuelta a Roma, porque tú no estabas allí, pero ¿qué culpa tendrá ella de romper mis ilusiones? Si su cristal ya no me desgarra la piel y la aguja sigue señalando tu ausencia. Ahora que duele más el silencio que el ruido, porque al menos en este último siempre pude distinguir tu voz. A decir verdad, mi pulso te sent...

Whelve

Imagen
Amordazo mi boca cuando te nombra para evitar que me la laven con jabón después, porque si las mentiras quedan reprobadas ni te cuento con los mentirosos. No mereces tres poemas si te escribí con reticencia el primero, pero esta vez lo hago por mí: por desalmar sentimientos en estas letras que nunca debieron trazarse en tu nombre. De honor no hablemos, porque está claro que no entiendes de tecnicismos. Técnicamente, estás muerto para mí y aquí te estoy sepultando. Vales mucho menos de lo que alegas, y es por eso que nunca triunfarás en el mercado. Que no eres un producto y, aun siendo así, lo único que te importa son tus etiquetas; etiquetas colocadas por otras manos que tampoco pudieron rastrear a tiempo tus promesas vacías. Vasos llenos de rencor, para no desaguarme si te veo. Sí, soy una tubería, y tú no vas a colarte por dentro. Que de esperanza también se muere y yo que estoy reviviendo, te tengo en muy baja estima. Sé que no es lo que querías. Tampoco lo eres tú para mí. Puestos ...

Exulansis

Imagen
Últimamente, me decanto por la narrativa en vez de por la vena poética que siempre ha latido bajo la piel en busca del foco. De momento, no quiero que sea protagonista de mi obra, porque duele en lo personal allá donde la omniscencia roza lo característico del escenario desde la más limpia objetividad. Que mi único objetivo sea dedicar las noches en vela a la luna y no a pensar en ti es tu culpa, por ejemplo; que ya no te quiera es mentira, por algún casual. Pero estoy a un día menos de evitarme la limpieza bucal a base de jabón, y eso te lo debo. Me conocen bajo el sobrenombre de ludópata desde que tu amor se declaró juego, y yo en abstinencia de partidas porque mis monedas ya no sirven para cubrir las tiradas. Es una pena que no hayas sabido valorar el precio de la fama cuando sembrabas en mi cabeza un bosque de ideas que hoy el insomnio decide acunar. Que desde que tú la conociste, yo me he conocido a mí, y me gusto mucho más. Porque ella me abraza donde tú sentías quemazón, e invi...

Oneirataxia

Imagen
Hoy he tenido una pesadilla sembrada a tu nombre, y observabas a otra como nunca lo hiciste conmigo: apartando la mirada a la par que tus ojos reflejaban sobriedad. No la querías y yo estaba allí para presenciar cómo, sin hacerlo, había obtenido más de ti de lo que yo jamás llegué siquiera a aspirar. Sería que para mí tenías de ideal más que de objetivo, y es por ello que sigo buscando señales de ti en cada voz que me recorre los oídos. Pero continúa sin ser la tuya. ¿No lo ves? Sigo firmando con tus iniciales mis escritos por si me pierdes y buscas hallar el camino de vuelta, a la que habría sido tu casa si no hubieras dejado la ventana abierta para escapar cuando añadiera leña al fuego. Pues problema y poema comenzaron a rimar cuando te conocí, y es por ello que no me atrevo a colocarlos por separado en mi obra. Si es que cuando te confesé que me había enamorado en dos ocasiones, leí en tu mente ese "no quiero ser el tercero". Y yo que solo me había enamorado una antes de c...

Nazlanmak

Imagen
He vertido en ti tanto de mí que te siento como la tubería que se atascó intencionalmente para no dejarme entrar. Es curioso cómo quien te elevó al cielo sin necesidad de pintarte estrellas, se esfuma al llegar la noche. Y es que tienes un toque de queda en el corazón que sigue sin saber cómo explicarme que me vaya, que no me quieres. Aunque tal vez te habría gustado. Que ojalá no leas nunca los poemas que te dediqué para que no te sientas identificado y te tenga que explicar que de nada sirvieron las advertencias. Me enamoré como si me lo hubieras pedido, pero no me veo en posición de pedir explicaciones. Tenías razón. Sí, supongo que sí. Sigo siendo la piedra con la que se tropiezan mis ilusiones cuando no me correspondes, los pétalos que caen para demostrarte que no fui suficiente como para romper tus expectativas; la pregunta que nunca formulaste por no interesarte la respuesta. Soy la misma incógnita que jamás llamará tanto tu atención como para que la resuelvas. Que no soy un pro...

Luftmensch

Imagen
Puestos a confesar, llevo años sin pisar una iglesia (no por voluntad o fe propia), y he pecado menos que otros que dicen creer y no lo hacen ni en cuanto a sí mismos. Llevo tantos años bebiendo del mismo vaso que las mitades me hablan a mí, y qué remedio más allá que confesarles que nunca llegas al final cuando pierdes los propósitos en el camino hacia la resignación. Suspiro como quien sabe que expulsando todo el aire te vas, pero sigo aquí y quien falta eres tú. Porque estar ocasionalmente no cuenta como permanencia, y en el pacto de mi corazón hace ya meses que figuras como transeúnte, por mucho que le duela a mi estabilidad. Que aún no tienes los pies en el suelo, y no puedo reprochártelo si a esa libertad descarada tuya decidí anclarme por cuenta propia. Que mi barco sigue sin entender de tus derivas, y la misma sal que me cerraba las heridas escuece en los ojos. Una vez más, he pestañeado cuando te despedías. O eso alegas. Qué conveniente. Puestos a confesar, pero no dispuestos ...